Sabores de la Patagonia

A la Patagonia llegaron viajeros de otras partes del mundo que decidieron adoptarla como hogar propio. De ahí que suizos, alemanes y austríacos hayan dejado desde décadas atrás, su huela en la gastronomía de la Patagonia.

La herencia más palpable de estos europeos es la fabricación de las cervezas de manera artesanal, siguiendo los conocimientos adquiridos por sus ancestros en sus antiguos hogares. Otra herencia tiene que ver con la forma de cocción de los pescados y carnes rojas, a los cuales someten a un proceso de ahumado, agregándole tan solo sal y pimienta. El secreto de su sabor está en que el humo y la madera impregnan de un sabor rústico al plato en cuestión.

flavors-of-patagoniaEn la Colonia Suiza, cerca de Bariloche, el visitante puede presenciar la elaboración del curanto. Aquí, no solo la comida es la protagonista, sino la forma de preparación de la misma. Ya que el proceso inicia cuando en la tierra se prepara un pozo que servirá de “olla”. Ahí, se echarán todas las verduras y producto a cocinar. Por último, se cubrirá con hojas de nalca y tierra. Nada más cierto que este plato lleva el sabor de la tierra patagónica.

No puede dejar de nombrarse el cordero de la estepa patagónica, el cual es criado especialmente en la región para consumirse en forma de asado, al horno, en guiso o en brocheta. Ningún restaurante de la zona lo tiene fuera de su menú.

Tal vez por la bajas temperaturas características de la zona, el chocolate forma parte de la dieta cotidiana de los habitantes de esta región. Específicamente en San Carlos de Bariloche hay abundantes fábricas pequeñas que se dedican a brindar al visitantes las mejores opciones de este rico y universal dulce. Bien sea combinado con licores o frutas, siempre encontrará uno que se adapte a su paladar. Incluso no faltan las casas de chocolate que tanto llaman la atención de los niños.