Caminar con los pingüinos

walking-with-penguinsMás allá de organizar una vacaciones a parques temáticos para la diversión familiar, el proponer un viaje para ser testigos de excepción de ciertos fenómenos naturales, es algo que enriquecerá a cada miembro de la familia, además de convertirlo en el centro de atracción para contar las anécdotas vividas. Caminar con los pingüinos de la Patagonia es una actividad que seguramente será aplaudida por los miembros de la familia.

Ocurre que en la época de invierno llegan a las costas de la Patagonia miles de pingüinos de Magallanes quienes migran hacia las costas de Brasil huyendo de las frías aguas. Una vez llegado al territorio escogido comienzan a construir sus nidos o -en caso de encontrarlos- regresan al nido construido en años anteriores.

El mes de octubre es el mes escogido por la naturaleza para que estos simpáticos animales compartan la tarea de incubación, ya que aparte de ser monógamos, los machos de esta especie comparten con la hembra el proceso de incubación en el nido construido por ambos. El proceso dura 40 días, tras los cuales nacen los pichones cubiertos de plumas.

El que desee ser testigo de excepción de este evento puede hacerlo visitando la Patagonia Argentina, en donde hay empresas especializadas para permitir que los humanos puedan verlos sin interferir en este proceso natural.

Península Valdés

En este lugar no solo podrá observar el apareamiento de las ballenas, sino que también podrá presenciar la incubación de los huevos por parte de los pingüinos. Tan solo deberá caminar o recorrer un camino de unos 800 metros aproximadamente para llegar al sitio donde encontrará a cientos de miles de pingüinos.

Punta Tombo

Es la mayor colonia de pingüinos del mundo desde el punto de vista de la cantidad de pingüinos que alberga, ya que su extensión es de tan solo 3 kilómetros de largo por 600 metros de ancho. Pero recibe anualmente a aproximadamente un millón de pingüinos que buscan sus antiguos hogares para iniciar el proceso de incubación.